Descubriendo el Mentoring

Estoy muy orgulloso de haber apostado por la gente joven, sin saber que haciéndolo, apostaba también por los senior. El conjunto de ambos colectivos, interaccionando entre ellos, generan un ecosistema en el que las experiencias fluyen y en el que se aceleran los procesos de aprendizaje y todo ello, gracias al mentoring.

Para comprender en qué consiste el mentoring hay que llevarlo al contexto adecuado, un contexto en el que el mentoring funciona como una herramienta que da respuesta a situaciones concretas, y que en general suele confundirse con otras como el coaching, counselling o el shadowing, por decir las más relevantes.

Durante los próximos tres días, compartiré tres artículos en los que, en su conjunto, intentaré explicar mi visión del Mentoring y cómo podemos llevarlo a un modelo disruptivo y ágil, sin perder la esencia de lo que es.

El sentido de urgencia

Para que el mentoring tenga sentido, tiene que ser la respuesta o solución a un problema, a una barrera, un reto, o una dificultad relaciona con un proceso de aprendizaje. Para explicar esta afirmación, recurro con frecuencia a la Odisea de Homero en la que, entre sus líneas, suelo encontrar evidencias para explicar el sentido de urgencia del mentoring.

Como seguro sabéis, en la Odisea, Ulises tiene que marchar a la guerra de Troya y ante el riesgo de que muriera en combate sin un heredero que pudiera gobernar sus tierras, decide acelerar el proceso de aprendizaje de su hijo Telemaco – esto es un plan de sucesión en toda regla.

Para cubrir esta necesidad, Ulises encarga a un sabio llamado Mentor la dirección de este proceso de aprendizaje, y éste conduce a Telémaco por un metafórico viaje lleno de aventuras.

De esa forma, el mentoring es un proceso que surge de los ritos de paso y está fuertemente arraigado con los procesos de transformación. Estos procesos de transformación y urgencia deben acelerarse por circunstancias del entorno, y ahí es donde se percibe su valor real ya que el mentoring ayuda a que el mentee aprenda más rápido al acceder a experiencias de aprendizaje de un tercero, llamado Mentor.

Los valores del Mentor

Una de las cosas más llamativas de la Odisea es que Mentor, lejos de ser un anciano de barba blanca y bastón, actuaba en realidad, poseído por la diosa Atenea.

Esto me ha servido en mis ponencias para explicar las cualidades que debe tener un buen mentor y las relaciono con los valores que representaba la Diosa Atenea, a decir: justicia, equilibrio, sabiduría, estrategia, inteligencia, perspectiva, visión.

El objeto de la transformación

Otra de las cuestiones importantes en el proceso de mentoring es conocer cual es el objeto de la transformación. Cada día nos enfrentamos a múltiples procesos de aprendizaje, y desaprovecharíamos el mentoring si lo dedicamos a acelerar el aprendizaje de temas menores o no estratégicos.

Existen un grupo de aprendizajes que llamo críticos y que de cuyo resultado se deciden nuestros siguientes pasos profesionales. Estos aprendizajes críticos generan frustración cuando no se alcanzan y requieren persistencia para superarlos. Son los aprendizajes que nos diferencian de los demás y nos permite dar avances significativos.

El reto, por tanto, es identificar estos aprendizajes críticos y buscar mentores que los hayan superado con éxito.

Mentoring no es sentar en una mesa a un joven y un senior a reflexionar sobre una profesión: eso es conselling; mentoring no es aprender de un charla magistral de un senior: esto es training; mentoring no es desbloquear una percepción limitante sobre el futuro profesional: eso eso coaching; mentoring no es diseñar un plan de carrera profesional: esto es consulting; mentoring no es tener a un senior acompañando en tu incorporación a una empresa, eso es shadowing.

El mentoring es un proceso en el que se acelera el proceso de aprendizaje gracias a que una persona que ha vivido esa experiencia directa la comparte con una persona que no la ha vivido para que no tenga que pasarla para aprender.

De esa forma, se reduce la frustración y los tiempos del proceso de aprendizaje, estando más motivado para el siguiente paso profesional.

El mentoring por tanto es complejo, sistemático y objetivo, en la medida que requiere de un análisis de las variables que afectan al aprendizaje de una persona, requiere una metodología sistemática, y quizás, lo más importante, tiene el propósito, un objetivo, que se puede medir, siendo posible valorar el retorno de la inversión..

… pero eso.. eso se verá en otra entrada…