9 razones por las que todo profesional de Recursos Humanos debería ver la serie #DEVS.

Cuando Javier Sirvent me recomendó ver la serie DEVS no tuve ninguna duda de que iba a ser impactante. Lo que no sabía era qué tipo de impacto iba a tener. Aún la estoy digiriendo. Sus ocho capítulos son espectaculares. Sin embargo, DEVS es una serie compleja, de ritmo lento y pausado; intensa, muy intensa. Es como si te dieran una bofetada a cámara lenta en cada fotograma. Nada es accesorio. Cada imagen, cada sonido, cada nombre, tiene un sentido. Y aún así, la tengo que recomendar.

A estas alturas existen muchos artículos que analizan la serie desde la perspectiva tecnológica y filosófica. No voy a repetir lo que otros han hecho – si además lo han hecho de forma tan completa y brillante – pero sí os recomiendo visitar la entrada que escribió Antonio Ortiz en Xataka para conocer en profundidad la serie y los debates que abre.

La serie discurre en una empresa tecnológica líder llamada Amaya que tiene la mejor y más eficiente máquina de computación cuántica. No tiene rival. Está liderada por un empresario con gran carisma pero sobre todo con un firme propósito de encontrar algo.

No es una serie sobre Recursos Humanos, sino que habla de algo más complejo. Dentro de esa complejidad estas son las razones por las que deberías ver la serie si trabajas en recursos humanos y crees que tendrás que gestionar en tu organización la relación entre las personas y la tecnología; pero recordad, es sólo una serie de ciencia ficción y estas son sólo mis reflexiones:

  1. La serie explora los límites de la computación cuántica y el uso del Big Data. Como resultado, se obtienen datos para interpretar el pasado de forma precisa y predecir el futuro sin errores. Todo es determinista. Todo es causa y efecto. Llevado a la gestión de personas crea multitud de debates sobre la libertad de las personas. La ética formará parte del discurso de recursos humanos con más fuerza que nunca.
  2. Relacionado con lo anterior, los expertos en gestión de personas deberán intermediar en el uso de la tecnología para no perder el componente humano. Si antes se decía que Recursos Humanos debía conocer el negocio, ahora, Recursos Humanos debe conocer la tecnología. Al conocer la tecnología se podrá valorar si los algoritmos son éticos o no, si el código discrimina o si detrás de un proceso de automatización se esconde un complejo sistema de nepotismo.
  3. Recursos Humanos deberá impregnar de humanismo a la organización. En caso contrario se convertirá en un frío complejo de datos que deshumanizará a las personas. Habrá que poner en valor el componente humano, la forma de hacer las cosas, el talante.
  4. En un entorno donde los datos influirán en todas las decisiones, Recursos Humanos tiene que inspirar a las personas a que se sientan libres para tomar de decisiones y se sientan responsables de sus actos.
  5. La gestión del conocimiento será una cuestión estratégica. Recursos Humanos deberá estimular, capitalizar y proteger el conocimiento.
  6. Recursos Humanos tiene que modular los Liderazgos carismáticos que hay detrás de las grandes organizaciones. El creador de la corporación tecnológica ejerce un Liderazgo al estilo del que tienen muchas de las actuales organizaciones tecnológicas: Jobs, Bezos, Zuckerberg, Jack Ma y ahora, en la serie, Forest. Toda la organización está empapada por su visión y su propósito, hasta el punto de que ponerlo en duda es arriesgarse al despido.
  7. La Organización desarrolla una cultura tan fuerte que reta al Liderazgo. La cultura que se puede ver en la serie es parecida a la de cualquier organización. Es disciplinada, ordenada y obediente. Es impenetrable incluso para el Líder. Las personas se muestran naturales pero en el fondo no lo son. Siguen patrones y procesos rutinarios que limita su libertad.
  8. Liderazgo y Cultura no cierra el hueco a los rebeldes. Las personas valiosas son las que son desobedientes y salen del patrón de comportamientos. El Talento es Rebelde, el pensamiento disruptivo es impredecible y por tanto no puede ser proyectado por un computador.
  9. La máquina no se puede apagar. Nos podrá gustar o no, pero la tecnología está para quedarse. Apagar la máquina implicaría perder el resultado de los procesos de computación.

Nadie duda de que en el futuro será necesario el papel de recursos humanos como intermediario entre la tecnología y las personas, humanizador de organizaciones, inspirador de pensamientos disruptivos, guardián de la cultura, modulador de liderazgos, garantes de la continuidad del negocio, sensibles a la seguridad del dato y del conocimiento, pero no vale con ser, hay que estar en este proceso. Esta es la gran reflexión.

Los cambios que vienen en los próximos años – el ordenador cuántico ya está aquí y solo queda alimentarlo de datos, y ojo, que lo ha diseñado Google – va a cambiar no solo los procesos de negocio o la gestión de personas, va a transformar nuestra percepción de la realidad, de un modo cuántico. El que sea una realidad y no otra dependerá de las personas, y de entre todas ellas, las más importantes, seremos nosotros, los que antes nos llamábamos Recursos Humanos, y ahora, no sabría decirte ni cómo nos llamamos.

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