¿Podríamos usar la Inteligencia Artificial para vigilar la Atención de los empleados?

Mi buen amigo José Luis me ha regalado esta mañana un video para que reflexione. El video publicado por Wall Street Journal relata cómo China está usando la Inteligencia Artificial en las Aulas, y evidentemente, pensé ¿y por qué no en las empresas?

Comencemos por el principio. El video describe cómo los profesores conocen en tiempo real cuando los alumnos pierden la atención gracias a un dispositivo que usan en clase. Existen Robots en clase que vigilan la salud de los alumnos y en los uniformes del cole llevan dispositivos de localización. Incluso existen cámaras que rastrean en clase buscando alumnos que se despistan con el móvil mientras el profesores realiza sus explicaciones. Como resultados, estos datos son utilizados por el profesor para analizar los resultados de los alumnos y se comparten con los padres. Sin entrar en el asunto de protección de datos o si la tecnología que usan es fiable o no, se entra en un debate muy interesante, provocador y necesario. ¿Hasta donde vamos a llevar la tecnología?

¿Como china está usando la inteligencia artificial en las aulas?

Imaginemos por ejemplo esta tecnología en nuestros puestos de trabajo. Imaginemos que nuestro jefe recibiera en tiempo real nuestra actividad cerebral y valorase nuestro nivel de atención en la ejecución de nuestro trabajo. Esta información unida a la geolocalización y a cámaras que alertaran a nuestro jefe cuando miramos nuestro móvil o dejamos de estar atentos al trabajo, podría esclavizarnos. Pero al mismo tiempo aumentaría la productividad. ¿estaríamos dispuestos a sacrificar nuestra libertad por una mayor productividad? ¿estaríamos dispuestos si en vez de trabajar 40 horas semanales fueran 4 horas al día?

Pensemos por un momento que somos libres de entregar nuestra libertad de la misma forma que somos libres de entregar nuestros datos personales a cambio de algo. ¿alguien duda del precio que pagamos por usar aplicaciones como Twitter, Facebook, Instagram u otras? Cierto, pagamos con nuestros datos.

¿Estaríamos dispuestos a entregar nuestra libertad en el trabajo a cambio de más tiempo de ocio y disfrute? Habría que verlo pero no suena descabellado.

No es un debate fácil pero no estaríamos lejos de otras profesiones que viven con este grado de control. Quizás no nos demos cuenta pero los deportistas de élite trabajan de esa forma. Durante unas horas tienen que poner el 100% de su atención en una tarea, y cientos de cámara analizan sus comportamientos. Se analiza cómo corren, cómo se alimentan, cómo duermen, cómo se relacionan. Las métricas sobre su desempeño se analizan en detalle y se debate sobre ellos. Es más, se toman decisiones conforme se analizan sus resultados.

El debate está abierto y la pregunta no es baladí. La productividad y la eficiencia en el trabajo son problemas que las sociedades modernas tienen que resolver. Quizás, el precio no sea demasiado alto si a cambio tenemos más tiempo para nosotros, pero todo dependerá de cómo la tecnología y el humanismo unan sus fuerzas en la aplicación de estas tecnologías.

Sin duda, una razón de más para que sociólogos y psicólogos se unan en la carrera tecnológica en la que estamos y que nos llevará a una revolución en los próximos años. Sin ellos, los seres humanos estaremos solos en esta guerra tecnológica, con ellos podremos beneficiarnos de toda la tecnología que está a nuestra disposición.